
Que tranquilidad, que placer, volar...eso si es un sueño, el volar.
Algo imposible, el flotar en el aire dejando que el viento te pegue en la cara, despreocupado, pensando que con el solo hecho de volar uno no necesita nada más en la vida, ninguna otra alegría, ya que esta es la máxima y nos aisla de todos nuestros problemas, y claro...si logramos volar que cosa no va a tener solución.